domingo, 12 de septiembre de 2010

Eternizar .

La lluvia cesó y el radiante sol nos devolvió el brillo del crecido césped verde.
Las olas estrellan una a una contra grandes paredones dejando a su paso esta desordenada tarde celeste.
A lo lejos, una vela blanca me anuncia la llegada de un amor; un pájaro, una canción, un instante, todo me recuerda a ti.
Otra tarde para soñar y festejar que el frío sucumbió ante la risa de un niño, y, crecer, como aquellos enormes árboles que asoman, lejanos, respetándose el uno al otro, renaciendo.
Sentimientos de esperanza. Necesidad de amarte.
Deseo recostarme en tus piernas eternizar este momento inolvidable, esa imagen única; ser tu brisa, el farol que ilumine en tus naufragios.
Tenerte en mi dulce memoria, guardarte en mis soledades, observarte en mis silencios, amarte como supiste enseñarme.
Entender que extrañarte me recuerda que aún sigo felizmente vivo.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Nada y Todo. Todo y Nada

Confuso sentimiento de conformidad y extraña pena de incertidumbre.
El sólo hecho de encontrarse satisfecho conllevo nuevas metas, nuevos propósitos de vida. Así, el temporal sentimiento de haber llegado a destino se corrompe, dando paso a la necesidad de iniciar un nuevo camino.
A veces, ocurre de distinta manera y uno esconde su visión repleta de defectos ante la insostenible certeza de que en otro aspecto de su vida goza de inigualable perfección.
En el amor, a su vez, ocurre algo similar. La intensidad que el amante genera, nos da la absoluta convicción de tener TODO, aunque éste sea un completamente abstracto e inseguro, cegado a aquella otra personalidad u oscuro sentimiento que la persona a nuestra lado oculta; nos deja expuestos, en instantes, a una frase, un gesto que golpea con dureza contra esta difusa sensación.



Todo era tan frágil, tan transitorio. Escribir al menos para eso, eternizar algo pasajero. Un amor, acaso. (...) Pero, ¿qué, de todo aquello? ¿Cómo? Qué arduo era todo, qué vidriosamente desesperado.
Además no sólo era eso, no únicamente se trataba de eternizar, sino de indagar, de escarbar el corazón humano, de examinar los repliegues más ocultos de nuestra condición.
Nada y todo, casi dijo en alta voz, con aquella costumbre que tenía de hablar inesperadamente en voz alta, mientras se reacomodaba sobre el murallón. Miraba hacia el cielo tormentoso y oía el rítmico golpeteo del río lateral que no corre en ninguna dirección (como los otros ríos del mundo), el río que se extiende casi inmóvil sobre cien kilómetros de ancho, como un apacible lago, y en los días de tempestuosa sudestada como un embravecido mar. Pero en ese momento, en aquel caluroso día de verano, en aquel húmedo y pesado atardecer, con la transparente bruma de Buenos Aires velando la silueta de los rascacielos contra los grandes nubarrones tormentosos de oeste, apenas rizado por una brisa distraída, su piel se estremecía apenas como por el recuerdo apagado de sus grandes tempestades; esas grandes tempestades que seguramente sueñan los mares cuando dormitan, tempestades apenas fantasmales e incorpóreas, sueños de tempestades, que sólo alcanzan a estremecer la superficie de sus aguas como se estremecen y gruñen casi imperceptiblemente los grandes mastines dormidos que sueñan con cacerías o peleas.
Nada y todo.

Fragmento de "Sobre héroes y tumbas", Ernesto Sábato

martes, 31 de agosto de 2010

Para Aguas

En mi perchero, un paraguas.

En mil memoriosas tardes de lluvia aparece desplegada sobre mi cabeza la figura de aquel negro y húmedo paraguas, protegiéndome con firmeza de la tormenta, resguardándome de la tristeza y el frío que conllevan cientos de miles de gotas que caen con fuerza desde el cielo, dispuestas a golpear contra el suelo, o cualquier ente que se les interponga.

Si mal no recuerdo, me lo obsequió mi madre después de una intensa tormenta de invierno que me tomó desprotegido. Lo conservo en excelente estado, y como cualquier sujeto dentro de sus cabales, lo saco de mi hogar sólo los días cubiertos de nubes grises que anuncian una tormenta (no obstante más de una vez he despotricado por acarrearlo durante una jornada entera donde el sol disipó las nubes, y cubrió toda la ciudad; el paraguas regocijándose mientras recorre las calles).

Es más que sólo una tela plástica y una varilla; representa la angustia de las tardes grisáceas donde cada ser oculta su rostro afligido detrás de una catarata de agua provocada por los extremos de su paraguas. Dificultoso se hace recorrer las veredas repletas de gente fastidiosa esquivando charcos e intentando no golpear con su paraguas nuestro paraguas, o el paraguas del que viene al lado. Éste, por su parte, se regocija mientras recorre las calles.

En ocasiones, siento la misma lástima por mi paraguas que Borges siente por su puñal, mientras lo observo reposado pidiéndome a gritos que lo saque de casa. Pero él no quiere pasear una tarde melancólica de lluvia, sino una donde en el aire flote la felicidad, porque en los días de tormenta, los hombres felices salen sin paraguas.

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Un feliz día gris.
Disfrutando de cada pequeña gran gota que revienta, triunfante, contra el piso húmedo y pisoteado.
Observando el desfile de autos y las caras largas de los peatones; ¿A caso tanto se les dificulta sonreir en un día como hoy?

domingo, 29 de agosto de 2010

En su escala de valores él pone siempre primero,
sobre todo, la importancia de un corazón entero.
"Bien parado o en la lona hay que ser buena persona",
dice aquel que a mí me guía noche a noche y día a día.
A él la vida le dio todo y él le devolvió el doble;
de movida ofrece el codo y un corazón puro y noble.
Lo juro por mi pellejo para mí DIOS es mi VIEJO.

jueves, 12 de agosto de 2010

Pasado Pisado .

Pasado: Tiempo que pasó. Cosas que sucedieron en él.

Hoy supe entender por fin que quiere decir esto.
Ya no quiero vivir más rodeado de aquellas "cosas que sucedieron".
Descubrí que hay que vivir el presente (uso una frase repetida hasta el cansancio porque no hay mejor forma de explicarlo), convencido que puede ser un gran día si así lo quiero. Y así lo quiero: hermoso, repleto de las pequeñas cosas que me hacen feliz, de mi familia, de mis amigos incondicionales. Entendí al fin que puedo encontrar en una canción la risa que perdí convencido de que el tiempo que pasó marcaría el gusto del tiempo que vendría: tarde o temprano me cansaría de arrastrar inútilmente aquella piedra gigante hasta la cima de la montaña.
Renace de adentro de mí una parte olvidada en llanto, se dibuja una mueca en mi rostro que vale más que mil palabras de aliento.
Inexplicablemente, pisoteando la ambigüedad y de una vez por todas, YO volví a ser YO, y hoy, supe entender por fin que quiere decir esto.
No queda más que viento

domingo, 8 de agosto de 2010

Mirando alrededor .

Y mirás a tu alrededor.
Cada pequeño rincón de tu cuarto representa un trocito de tu vida.
Una guitarra empolvada te enseña su misterio, alguna pasión perdida; otro fracaso.
Acostado en la cama, rodeado de frazadas viejas que te acobijaron en varias noches de cansancio y tardes de paz, te asombrás al apreciar cosas que siempre estuvieron allí pero que hace tiempo que no te sentás a ver: una foto en la pared, una pila de discos viejos, un recorte extraño achinchado en el placar.
En un estante golpeado por el tiempo, una computadora que te presta su brillo con el fin de entretenerte, aburrirte o tan sólo hacerte saber como gira el mundo afuera de tu confortable habitación.
A tu lado, una silla apila tu ropa desordenada después de una larga semana: "en algún momento alguien lo ordenara", pensás mientras sonríes.
Agachás la cabeza sólo para encontrarte frente a una pila de zapatillas maltrechas a la espera de un gran paseo por la ciudad. Lamentás con angustia, pero por hoy, sólo preferís las pantuflas.

De todos modos, sabés que, por suerte, queda por delante otra tarde tirado en el piso escuchando buena música... A soñar otra vez.

jueves, 29 de julio de 2010

"Tu me enseñaste que afuera siempre me está esperando una nueva mañana"

Otro día si ti, Te extraño bigote

miércoles, 28 de julio de 2010

Final Irreal .

Pensando en tus labios sueño tus besos tristes apagando mi cielo
La luna se hace cargo de cerrar el día y una pequeña estrella me recuerda que aún estoy vivo.
Si mi almohada me recuesta, en la conformidad investigaré la perfección en tu mirada.
Hoy, la soledad será testigo de mis silenciosas confesiones.
Camino a casa, las calles repiten otra melancólica canción de amor.
Una historia que construye un final irreal toma forma envuelto en el manto de la ironía.
Imaginando, sólo conmigo, incendio con palabras sueltas lo difícil de no poder olvidarte.
Sonrío, me quiebro en la verdad.

domingo, 18 de julio de 2010

Nota mental .

es tu sueño quien lleva los hilos

viernes, 9 de julio de 2010

Derrumbe .

"Me tendré que acostumbrar a esta oscura soledad", susurra de fondo Ismael Serrano mientras observo desde mi habitación como se derrumban lentamente las esperanzas de volver a pedir permiso para ser feliz.
Mi triste reflejo en este vidrio empañado acrecienta el ruido de una calle oscura y marchita.
Hoy, la falta de sueños me muestra desarmado, roto, deshecho, como un millón de trocitos de vidrio resquebrajados en el suelo.
Una vez más, una sonrisa desdibujada queda a la espera de un alma que la rescate del naufragio; tal vez perdió el brillo para seguir luchando.
Mi mundo se desvanece entre escombros, mis sueños ya no bailan al compás de tu mirada.
Olvidado, aquel susurro atronador despacio abre mis ojos a este solitario presente. El viento consume parte de mi pecho, me convence de que ya nada vale mis palabras.
Perdidas, mis rimas ya no florecen como suspiros en mi boca. Antiguos versos se resguardan tras otro silencio aterrador.

Quizás perdí mi norte y nada cambie. Quizás se destruyeron mis alas. Quizás NO aprendí mi lección.

lunes, 5 de julio de 2010

Te echo de menos .

Donde quiera que estés, te echo de menos,
sin saber cómo son bares y amantes
en los que dejas ahora cuerpo y alma,
y donde sueñas las noches y los besos.

Pero te echo de menos muchas veces.
Sin saber qué amor hay entre tus manos,
ni quién rompe los besos de tu boca,
o quién hace caminos por tu espalda.

No sé si hay quien se aburre a tu costado,
ni si hay alguien que espera en un teléfono,
o si recibes cartas con poemas
o estás, igual que entonces, triste y sola.

Nada sé, vida mía, de tu vida.
Nada conozco, amor, de tus amores.
Nada sé, dolor mío, de tus lágrimas,
mas sé que echo de menos el saberlo.

Donde quiera que estés, dime aunque sea
mentira que te acuerdas de mi nombre.
Que recuerdas mis labios en tus pechos,
y que me echas de menos donde quiera
que esté ese corazón que has olvidado.


Rodolfo Serrano

martes, 22 de junio de 2010

A.S.N.F.

El que no lo vivió, nunca lo comprenderá
El que pasó por ello no sintió lo mismo
El que lo perdió lo extraña
El que lo recuerda lo ama

Puede que nunca lo comprendan por no haberlo vivido.
Puede que despiertes una mañana y veas que ha desaparecido.
Puede que sientas culpa por no haber podido despedirlo
Puede que te haya hecho abrir los ojos
Puede que te cubras de orgullo y lo lamentes más que nadie.
Puede que entiendas que el mundo sigue girando sin su presencia
Puede que su figura aparezca cada noche para arrancarte una sonrisa
Puede que ya no tengas la voluntad para soñar sin él a tu lado
Puede que sigas cometiendo los mismos errores
Puede que llores frente a su estrella durante la noche
En fin, puede que muchas cosas hayan cambiado desde aquel instante en que se alejó, pero tengo la certeza, la plena certeza, de que mientras te siga amando te seguiré recordando.

I'll see you on the dark side of the moon

sábado, 19 de junio de 2010

Adiós, Saramago!

"Para qué sirve el arrepentimiento, si eso no borra nada de lo que ha pasado. El arrepentimiento mejor, es sencillamente cambiar"

"Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos, sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir"

Se consumió otro genio y nos dejó su tesoro más preciado.
No hubo despedida, ni llanto, pues su alma se deshizo en millones de palabras que sabrán devolverlo al mundo entre hojas, frases,y esperanzas.

Aún nos queda mucho por conocerte, José; no dejes que tu universo se consuma entre cenizas.

Un pequeño soñador te saluda y te agradece.

sábado, 12 de junio de 2010

Tarde gris .

Memorias de esta tarde gris de invierno manchada por cientos de miles de gotas chisporroteando sobre una ciudad marchita.
El fuerte temblequeo de un árbol pelado por el otoño, inmortaliza una calle desolada y adormecida.
El cielo imita un colchón de nubes contaminadas que cubren con firmeza un sol manso y descolorido.
Pasan segundos, minutos, años, soledades, iluminadas por cada estela de luz que cae a kilómetros de distancia; sobre alguna otra ciudad muerta.
Cada estruendo lejano anuncia el comienzo de una tormenta, el silencio de otro pájaro.
Nuevamente el ánimo de vivir se estrella contra ese suelo húmedo, y las gotas vuelven a transformarse en desesperanza.
Un niño lora, un libro se cierra, una pareja se pelea, una mujer pierde otro hombre; los sueños se convierten en inalcanzables.
Coloridas hojas corren con el agua y se pierden doblando en la esquina. Dónde irán me he de preguntar.
Inspirador sentarse en una ventana a ver pasar la vida en un día como hoy; y aunque difícil encontrar el horizonte entre la niebla, siempre sería más simple acostarme a soñar y no despertar más.

miércoles, 9 de junio de 2010

"Escribir, en fin, es estar habitado por un revoltijo de fantasías, a veces perezosas como las lentas ensoñaciones de una siesta estival, a veces agitadas y enfebrecidas como el delirio de un loco. La cabeza (...) marcha por sí sola; está poseída por una suerte de compulsión fabuladora, y eso a veces es un don y en otras ocasiones es un castigo"

Rosa Montero, La Loca de la casa

domingo, 6 de junio de 2010

En la oscuridad .

Temerosos, pequeños rayos de luz iluminan la tranquila oscuridad de mi habitación.
Tu recuerdo me da valor entre las sombras y deja sentir mis pasos lejanos entre los perdidos faroles de la noche.
Es este corazón esperanzado el que muestra la silueta de los objetos adornados por el brillo de tu risa.
En las tinieblas apareció tu desconocido universo, dejando florecer miles de preguntas que poco importan sus respuestas.
Ante mis inseguridades despertó un dragón dormido que encendió nuevamente el fuego de mi felicidad, y hoy, me muestro nervioso e intranquilo mientras espero tu llamado.
Entiendo que aún falta mucho por vivir y mucho más por conocernos, por eso no hay más opción que aprender a controlar este creciente sentimiento.
Quizas los siguientes días sigan siendo terribles y grises; puede ser, pero puede que no, puede que todo cambie, que los días que tienen que venir abran ventanas a la esperanza. Este puede ser un buen comienzo, este puede ser un buen principio: Principio de Incertidumbre.

Ismael Serrano