Mirarte al espejo y buscar quien eres. Reconocer esa desconocida figura reflejada. Ese alguien que parece familiar, lo has visto en algún lado, pero sonriendo y nunca sólo. Nunca le dio miedo no estar acompañado, nunca lo necesitó, porque el mundo estaba de su lado, para decirle lo fuerte que era y lo mucho que había crecido. El viento movió las paredes del laberinto, y un enorme muro impidió entonces su paso. Otra vez ese rostro resultó conocido, y otra vez te encontras con vos, pero esta vez con una mirada ausente. No fue el alcohol, ni las drogas, no es el dinero, ni la salud, es la soledad. Qué ironía, aparece otra vez ese sentimiento de nausea y desesperanza. El reflejo pensó que podía solucionar todo con una sonrisa, nunca creyó que esa sonrisa podía desaparecer. Sabía que el miedo podía atormentarlo, pero combatiría hasta la muerte, vencería porque de eso se trataba reír. Perdió. Hoy perdió otra vez, y aparece rendido mirándote a vos mientras vos lo miras a él. Describiendo tu mundo sin palabras, haciéndote saber que en esto te convertiste, en nada, en mucho, pero en nada, en menos que lo que eras, en más de lo que serás si no piensas en levantarte y desenterrar lo que fuiste.
domingo, 26 de julio de 2009
Y pudimos amarnos pero no se dió Y llorando nostalgias me dijiste adiós Hoy no entiendo cómo fue que sucedió Que sobrevivió el ego y se murió el amor…
No te puedo regalar el mundo entero, no tengo riquezas ni sirvientes, solo pequeños castillos de arena y noches estrelladas de verano. No tengo la fuerza para protegerte, ni la inteligencia para soluciona tus problemas. Mi cuerpo no es lo suficientemente grande para darte calor en las noches de invierno, pero mi mente soñadora puede darte todos los sueños de primavera que pidas. No podré recorrer el mundo a tu lado, pero si andar por tus ojos todas las mañanas.
Como verá señorita, no soy más de lo que ve aquí. Puedo entregarle todo lo que tengo, y no pido mucho a cambio, solo un pedacito de su amor.
¿Qué decir cuando no hay más nada que hablar? ¿Qué hacer cuando no hay más nada que hacer? ¿Donde correr cuando ya no hay con quien esconderse? Ya no hay pared que pueda mantenerte en pié. No hay palabras, ni consejos que sequen tus lágrimas. Descubriste que ninguna noche de soledad podrá hacerte abrir los ojos. Todo tiene un final, y lo aprendiste de la peor manera. El tic tac de los minutos marcan a golpes los latidos de tu corazón. Siempre todo fue tan frágil, y sobraron razones para llegar al derrumbe. Si tomaste la decisión, y crees que es la mejor, ¿A que se debe ese dolor en el pecho?
"Mirarte a los ojos, y tal vez recordarte que antes de rendirnos fuimos eternos"
Él decide por fin vomitar las ideas. Ella lo sabe y tranquilamente lo espera. Sin calma planea su fuga este preso. Ella no lo mira, no aguanta su aliento. Ya llegó el final, y van a encontrar en su corazón arena de desierto.
A veces me gustaría sentarme a observar al viento mover las hojas. Hay días en que solo quiero pensar y pensar, sin llegar a nada. Ocasiones en las que veo el mundo debajo de mis pies, y llego a notar las pequeñas maravillas a mí alrededor. Otras tardes en las que mi cabeza revienta, y me encuentro otra vez allí, perdido, buscando una posible huida de este horrible laberinto. Extraño esas épocas en las que no buscaba aprobación de nadie; solo caminaba, te abrazaba y me escondía en tus ojos hermosos. Siempre fue poco aquello que tuve para ofrecer, siempre fue poco lo que pedí a cambio. Siempre buscaré aprender de los errores, pero nunca entenderé como llegué a perderte.
sábado, 20 de junio de 2009
Allí recuerdo las ventanas, eran más pequeñas. Ahora son grandes, enormes, y apenas miro por ellas..
Dejar de hacer las cosas al revés, eso quiero. Estoy harto de equivocarme, ver el mundo diferente, y caminar sobre las manos. Cada paso en falso, cada pequeño error, se siente como caer rodando una gran montaña, y tener que volver a subirla. Ya dejé de mirar al pasado, aunque no logré asimilar los errores cometidos. El vértigo reaparece, amenazante, riéndose sobre mis lagrimas, trabándome las piernas y paralizando razones. Extraño mucho y lloré por sus recuerdos. Esperé tanto su regreso, pero no aprendí a volver a besarla. El futuro me aterra, el presente se ríe de mí, y el pasado ya no me deje mirar hacia adelante.
viernes, 12 de junio de 2009
Todo está muy facil si tenes tu propio cielo Nada está muy cerca, nada que yo necesite